Tengo una confesion para ti: me gustaste desde siempre, desde la primer vez que te vi. En ese instante, se amontonaron mil palabras en la boca para poder describirte pero ninguna estaba a tu altura. Y cuando me hablaste mil angeles volaron a mi alrededor, tu perfume me envolvio y me recorrio de un lado a otro. Lastima que no pude encerrar esto en una botella para mantenerlo congelado en el tiempo.
Te fuiste, te alejaste de mi. No tengo nada para recordarte ni el calor de tus abrazos y ni siquiera la humedad de tus labios. Lo unico que dejaste como ofrenda al destino fue esa locura estupida que me hace estar pensado en ti.
Se que todo termino pero todavia no entiendo muchas cosas. No sè porque si estas al lado mio tiemblo como una hoja al viento. No se porque no quiero olvidarte, aunque debo hacerlo porque el dolor me esta carcomiendo, cada segundo, cada minuto de esta vida desdichada desde que no estas aqui.
A veces no puedo dormir, aunque ya a pasado mucho tiempo desde la ultima vez que te vi ¿sera que aun te extraño?
Aun recuerdo lo que escribi, lo mas bello que lei, y tan solo por ti. Te hubiera dado todo hasta lo imposible. Un mundo perfecto dentro de uno imperfecto, una vision cuando tenias los ojos cerrados e inventaria nuevas cosas tan solo para que te divirtieras poniendoles nombres. Nada de eso quiziste y ahora lo guardo para la proxima persona que me quiera como yo te quiero a ti.
Temo que me hallas mentido, pero si eso hiciste, tal vez no querre verlo. Quizas prefiero engañarme para no sentir el frio que dejo tu sombra al irse.
